martes, 12 de noviembre de 2013

CÓMO LA TECNOLOGÍA NOS AYUDA A ENVEJECER CON DIGNIDAD

Las aplicaciones y aparatos de última generación ayudan a pacientes con enfermedades propias de la vejez, como el Alzheimer, y a los gobiernos a ahorrar dinero en salud pública (BBC Mundo). Helge y Kari Farsund, quienes viven en Oslo, Noruega, han sido pareja durante 50 años. Hace tres años, les tocó vivir una tragedia más personal, cuando la señora Farsund fue diagnosticada con Alzheimer. Su pareja empezó a buscar sistemas que pudieran ayudarles a vivir una vida lo más normal posible. Fue así como se topó con la compañía tecnológica de cuidados de salud Abilia, que había desarrollado una red que parecía estar a la medida de las necesidades de los Farsund.
En el centro del sistema hay una tableta, como un iPad, instalada en una pared. La pantalla tiene Skype, lo que permite a los cuidadores revisar con regularidad a sus pacientes. También tiene una agenda para que los pacientes o cuidadores lleven un registro de los eventos y tengan un recordatorio con audio de las tareas diarias, como la hora en la que hay que tomarse la medicina.
Actualmente hay unas 1.000 personas con el sistema instalado en sus hogares, que combina la pantalla con sensores wifi. Estos sensores detectan cuándo hay alguien en una habitación o se abre una puerta; también envía una alarma si, por ejemplo, la estufa se deja encendida durante más de 15 minutos o si alguien abre una puerta en medio de la noche.
PERSPECTIVA DE UN FUTURO
“Este tipo de sistema permite que la gente cuide de sí misma, lo cual es lo más importante”, explica el vice presidente Oysten Johnsen. “También ayuda al gobierno a ahorrar dinero. En Noruega, tener a alguien en casa cuesta un millón de coronas noruegas al año (US$170.000), mientras que este sistema cuesta 15.000 coronas al año. Eso es mucho ahorro”. Para Johnsen, cualquier iniciativa para mejorar la vida de la ciudad necesita empezar con las personas.
ALFOMBRA MÁGICA
En la medida que los gobiernos empiezan a utilizar tecnología para mejorar la vida urbana, el futurólogo de la empresa Intel, Steve Brown, considera que las generaciones mayores deberían encabezar la lista de prioridades.
“Tenemos una población que está envejeciendo y muchas personas mayores están viviendo en nuestras ciudades, así que necesitamos empezar a construir una tecnología que les haga las cosas fáciles”. Brown agrega que “no podemos construir suficientes hospitales para lidiar con la ola de vejez, por lo que habrá que hacer un replanteamiento sobre cómo los puedes ayudar a vivir en la casa”.
En la Universidad de Manchester, científicos han desarrollado una “alfombra mágica”, diseñada para detectar e incluso predecir cuándo una persona mayor se cae en la casa. La alfombra está equipada con fibra óptica. Las fibras ceden cuando alguien las pisas y pueden mapear en tiempo real sus patrones de caminar. Electrónica en los bordes de la alfombra actúa como sensores y libera señales a un computador cuya información se puede analizar más tarde para identificar cambios en los comportamientos al caminar o caídas repentinas.
ETIQUETAS DE GPS
Para algunas de las personas que empiezan a contemplar una edad avanzada, el mayor temor es terminar en una residencia de ancianos, pero a menudo este tipo de cuidados es la única forma de asegurar la seguridad de pacientes con demencia.
En la ciudad inglesa de Sussex, la policía estima que uno de cada cuatro casos de personas que se pierden tiene que ver con pacientes con demencia. Para ahorra tiempo y dinero, el ayuntamiento fundó un controvertido sistema de posicionamiento global (GPS) que marca a aquellos que tengan este trastorno.

El dispositivo MindMe se puede llevar en el cuello o en un llavero y permite a los familiares y cuidadores hacer un seguimiento a sus seres queridos con demencia.

El Comercio (2012). Como la tecnologia nos ayuda a envejecer con dignidad. Recuperado el 12 de Noviembre de 2013, en http://elcomercio.pe/actualidad/1632393/noticia-como-tecnologia-nos-ayuda-envejecer-dignidad

lunes, 11 de noviembre de 2013

ADULTOS MAYORES REPRESENTAN EL 9% DE LA POBLACIÓN DEL PERÚ

Según informó el INEI, hay más mujeres mayores de 60 años. Se estima que ellas tengan mayor esperanza de vida a los 2015 (83 años). A propósito del Día Nacional del Adulto Mayor, que se celebra mañana, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) informó que actualmente hay 2’700.000 personas mayores de 60 años, lo que representa el 9% de la población total del país.
En cuanto a género, al año 2012, la población de mujeres mayores de 60 años asciende a 1’986.709 personas. Mientras tanto, la población masculina es de 1’845.565.
Cada año, los adultos mayores aumentan en 3,3% y se espera que al año 2021, dicho grupo poblacional sea de 3’727.000 y represente así el 11,2%.
La institución detalló que los departamentos en los que reside el mayor número de personas de 60 años a más son Arequipa, Moquegua, Lima y la Provincia Constitucional del Callao. En tanto, con 4.6%, Madre de Dios es el departamento con menor población adulta mayor en el Perú.
MUJERES CON MAYOR ESPERANZA DE VIDA
El INEI dio cuenta además de que uno de los cambios relevantes que ha experimentado la población es el incremento de los años que en promedio vive la gente.

Por ejemplo, entre 1950 y 1955, la esperanza de vida de la mujer era de 74 años y del hombre de 73. Pero en el quinquenio hasta el 2015, el ente estima que la esperanza de vida de la mujer aumentaría a 83 años y la del hombre a 80.

El Comercio (2012). Adultos mayores representan el 9% de la poblacion del Perú. Recuperado el 11 de Noviembre de 2013, en http://elcomercio.pe/actualidad/1460574/noticia-adultos-mayores-representan-poblacion-peru. 

viernes, 8 de noviembre de 2013

MALTRATO EN ADULTOS MAYORES

¿Cómo se define el maltrato de las personas mayores?
En general, se conviene en que el maltrato de las personas mayores se puede cometer tanto por acción como por omisión (en ese caso, por lo común se denomina “descuido”), y que puede ser intencional o no. Además, puede ser de carácter físico o psíquico (este último incluye las agresiones emocionales o verbales), o puede entrañar abuso económico u otros perjuicios materiales. Cualquiera que sea el tipo de maltrato, es indudable que el anciano será víctima de sufrimientos innecesarios, de lesiones o dolor, pérdida o violación de sus derechos humanos y deterioro de su calidad de vida (4). La calificación de una conducta como maltrato, descuido o explotación dependerá, probablemente, de la frecuencia con que se produzcan, su duración, gravedad y consecuencias, y, sobre todo, del contexto cultural.
Según la definición de la organización Acción contra el Maltrato de los Ancianos en el Reino Unido, adoptada por la Red Internacional para la Prevención del Maltrato de las Personas Mayores, “el maltrato de los ancianos consiste en realizar un acto único o reiterado o dejar de tomar determinadas medidas necesarias, en el contexto de cualquier relación en la que existen expectativas de confianza, y que provocan daño o angustia a una persona mayor”. Por lo general, el maltrato se clasifica en las categorías siguientes:
•  Maltrato físico: causar dolor o lesiones, ejercer coerción física o restringir la libertad de movimientos mediante la fuerza o el uso de drogas.
•  Maltrato psíquico o emocional: infligir sufrimiento psíquico. Discriminar a los ancianos por motivos de edad, insultarlos y usar palabras hirientes, denigrarlos, intimidar- los, formular acusaciones falsas, causarles dolor psíquico y sufrimiento.
•  Abuso económico o material: explotar a una persona mayor o hacer uso de sus fondos o recursos en forma ilícita o indebida. Extorsionar a los ancianos y controlar el dinero de la pensión, robarles los bienes y explotarlos, obligándolos a aten- der a los nietos.
•  Abuso sexual: mantener contacto sexual no consentido de cualquier tipo con una persona mayor.
•  Descuido: negarse a cumplir con la obligación de atender a una persona mayor, o no cumplirla. Esto puede entrañar o no la tentativa, consciente e intencional, de causar sufrimiento físico o emocional a la persona mayor.
• Maltrato infligido por los sistemas: deshumanizar el trato a los ancianos en los dispensarios y en las oficinas de los servicios de pensión, y hacerlos objeto de marginación por parte del gobierno.
¿Qué se puede hacer para prevenir el maltrato de las personas mayores?
Los efectos de la violencia física y psicológica sobre la salud de una persona mayor se ven exacerbados por el proceso de envejecimiento y las enfermedades características de la vejez. Es más difícil para los ancianos evadirse de una relación de maltrato o tomar las decisiones apropiadas debido a las deficiencias físicas y cognoscitivas que generalmente sufren. En algunos lugares, las obligaciones derivadas del parentesco y el recurso al círculo familiar ampliado para resolver las dificultades también pueden reducir la capacidad de las personas mayores, en especial de las mujeres, para eludir las situaciones peligrosas.  A menudo, el agresor puede ser la única compañía con que cuenta la persona maltratada. Por estas y otras consideraciones, prevenir el maltrato de los ancianos plantea a los profesionales un sinnúmero de problemas. En la mayoría de los casos, el mayor dilema es cómo lograr un equilibrio entre el derecho a la autodeterminación de la persona de más edad y la necesidad de adoptar las medidas necesarias para poner fin a la situación de maltrato.
A pesar de que el maltrato de los ancianos por parte de los miembros de la familia, los prestadores de asistencia y otros se comprende mejor en la actualidad que hace años, se necesita una base de conocimientos más sólida cuando se trata de elaborar una política, planificar o formular un programa. Aún se desconocen muchos aspectos del problema, incluidas sus causas y consecuencias, y el grado en que ocurre. Hasta la fecha, las investigaciones sobre la eficacia de las intervenciones  no han producido prácticamente ningún resultado útil o fiable.
Quizá la forma más insidiosa de maltrato de los ancianos radique en las actitudes negativas hacia ellos y en los estereotipos que se tienen de las personas mayores y del propio proceso de envejecimiento, actitudes que se reflejan en la exaltación frecuente de la juventud. Mientras se siga desvalorizando a los ancianos y se los margine de la sociedad, sufrirán una falta de identidad propia y quedarán sumamente expuestos a la discriminación y a todas las formas de maltrato.
Entre las prioridades  para afrontar y erradicar el problema del maltrato de los ancianos cabe mencionar las siguientes:
– Aumentar los conocimientos sobre el problema;
– Promulgar leyes más severas y elaborar políticas más enérgicas;

– Aplicar estrategias de prevención más eficaces.

Organización Mundial de la Salud (2002). Maltratado en adultos mayores. Recuperado el 08 de Noviembre de 2013, en http://www1.paho.org/Spanish/AM/PUB/capitulo_5.pdf

jueves, 7 de noviembre de 2013

ABUSO o MALTRATO en el Adulto Mayor - Parte II

CLASIFICACIÓN:

Varios términos son utilizados en la literatura para describir situaciones insatisfactorias hacia el buen cuidado de los ancianos: pobre calidad de cuidado, maltrato, negligencia, abuso y victimización. Estos términos, son usados a veces en forma similar y algunas veces como fenómenos diferentes. Desde el punto de vista de salud, generalmente se habla de “pobre calidad de cuidado” que es definida como una mezcla de fallas en las técnicas de cuidado y del arte de cuidar. Las dimensiones técnicas del buen cuidado se relacionan al uso de instrumentos diagnósticos y terapéuticos correctos. El arte de cuidar se refiere a la atmósfera de cuidado y a la comunicación entre el cuidador y el receptor. La calidad del cuidado puede ser medida por indicadores directos de calidad como equipamiento apropiado, extensión o aumento de personal entrenado. También esta calidad de cuidado puede ser medido con relación a estándares previamente establecidos, como son la limpieza personal, higiene oral, resolución de problemas visuales con el uso de anteojos. Es básico comprender que el buen cuidado, es la realización de todo lo que un anciano necesita dentro de su hogar o de una institución.

Clasificación de los tipos de abuso.

GENERAL:

Físicas : Es el uso de fuerzas físicas no accidentales para coercionar. Es la forma más obvia y fácil de definir pero una de las menos comunes. Se pueden apreciar por la existencia de heridas, golpes, bofetones, golpes con objetos contundentes, etc. En general se relaciona más con las características del abusador y no tanto del abusado. Se ha correlacionado también con la ingesta excesiva de alcohol, deterioro de la personalidad y escasa comunicación.

Verbal : Depende en gran medida de las malas relaciones interpersonales previas a la situación mórbida actual. Se asocia con depresión y ansiedad de los cuidadores. Por ejemplo la agresión verbal crónica, los insultos repetidos y las amenazas.

Psicológico : Intimidación verbal, humillación y la infantilización del residente. En general ocurre junto a otras formas de abuso.

Financiero : Es la forma inapropiada o ilegal de usar el dinero, propiedades y otras; es quizás la
más común.

Abandono : Es la deprivación de las necesidades básicas de servicios como comida, medicamentos, transferencia al baño, aseo personal, acceso a la salud y otras.

Abuso sexual : Sodomía, copulación oral, penetración de objetos extraños, incesto, violación.

SEGÚN SEAN LOS ACTOS:
Actos por omisión:
    Negligencia Pasiva
    Negligencia Activa
Actos por comisión:
    Abuso:
          Físico
          Psicológico
Violencia de los Derechos y Libertades o por Explotación:
     Financiero
     Personal

Dentro de los “Actos por Omisión”, las negligencias pasivas ocurren cuando las  necesidades del residente son desconocidas por el cuidador o no son dadas con propiedad. Algunos ejemplos son el no-tratamiento de los problemas visuales o auditivos; los cuales van en contra de la falta de cuidado de parte de los cuidadores, de la existencia del problema o falta para suplir planes correctivos como anteojos, dentaduras, audífonos y bastones.
La negligencia activa ocurre cuando el cuidador deliberadamente altera el bienestar del residente por limitaciones o renuncia en la satisfacción de las necesidades básicas. Ejemplos son la no-provisión de alimento suficiente, falta en la ayuda en la transferencia a la cama desde la silla de ruedas y falla para suministrar ropa o medicación entre otras.
El maltrato por “comisión” es la forma de abuso en las cuales incluyen el abuso físico o el trato con violencia hacia el residente por parte del cuidador y en la forma de violación de derechos y libertades. Ejemplos: reglas restringidas a los residentes en el uso de su propia ropa, tener sus propias pertenencias, estar solo, cerrar su puerta, entrar y salir libremente del hogar de ancianos y acostarse cuando lo desee entre otras.
Casos de explotación pueden ser también encontrados en los hogares, por ejemplo el residente puede ser obligado a trabajar sin remuneración, otro ejemplo es el pago por mejores servicios. Tanto la pobre calidad de cuidado y maltrato apuntan hacia una negligencia o deficiencia en el cuidado del residente impactando en el bienestar de éstos, Estos conceptos difieren, ya que el foco de análisis del concepto de pobre calidad de cuidado es en el sistema entero/integral de cuidado, mientras que el concepto de maltrato afecta y enfoca a una víctima individual.
Los factores que contribuyen a la producción de maltrato, parecen ser los mismos que participan en los casos de violencia intrafamiliar. No hay una causa única sino que son numerosas, complejas e interactúan entre ellas, muchas veces existe una situación mutuamente abusiva previamente y por largo tiempo. Hay una cierta relación de cómo han sido tratados los abusadores cuando eran niños y como tratan en forma abusiva
posteriormente a otros. El estrés de cuidar a una persona se considera el gatillo y no la causa del abuso.

En general ocurren distintos tipos de abuso y por diferentes razones, estimándose que sólo uno de cada cinco casos son reportados a las autoridades. Los datos de 29 estados del año fiscal 1990 y de 30 estados en el año fiscal de 1991 sugieren que el 20% de los casos de abusos fueron físicos, mientras que el 45% fueron por negligencia.
En general la víctima es mayor de 70 años, viuda, con una disminución progresiva de sus capacidades físicas o mentales, aislado socialmente, además, puede presentar problemas de comportamiento y ser dependiente del abusador. Obviamente la dependencia por sí sola no es suficiente para explicar el abuso.
Poco de los sujetos abusados se quejan, estimándose que lo hacen uno de siete de los abusados físicamente y nueve de veintiuno de los abusados verbalmente. Los datos que se disponen permiten concluir que no hay una buena correlación entre los signos externos observados y el abuso físico, no hay asociación entre la cantidad de servicios ofrecidos por la comunidad y los tipos y frecuencia del abuso, no se correlaciona con el estado de demencia del abusado y el abuso del alcohol es un factor que contribuye muy importantemente.

PREVENCION

Lo ideal es siempre prevenir, para ello hay que anticiparse antes de la crisis. Las actividades de prevención deben incluir educación poblacional masiva, consejos prácticos a los familiares y adultos mayores, asistencia lo más personal posible. Actualmente además, hay un mayor énfasis para lograr alivio de los cuidadores e intervención pronta en las crisis. Por último, cabe resaltar que este es un tema actual y en que la investigación
gerontológica juega un rol muy importante para un mejor diagnóstico y futura educación al público en general.

Abuso o maltrato en el adulto mayor. Recuperado el 06 de Noviembre de 2013 de, http://escuela.med.puc.cl/publ/manualgeriatria/PDF/AbusoMaltrato.pdf

miércoles, 6 de noviembre de 2013

ABUSO o MALTRATO en el Adulto Mayor - Parte I

ANTECEDENTES:
Aunque no hay una definición ampliamente aceptada sobre el abuso en el adulto mayor, o también llamado maltrato puede ser definido como una “situación no accidental, en la cual una persona sufre un trauma físico, deprivación de necesidades físicas básicas o injuria mental, como resultado de acto u omisión por un cuidador”.
Su exacta frecuencia es desconocida, en parte porque no hay una definición del término común para todos, estimándose que es un 2 a un 5%, pero probablemente esta cifra esté subestimada y en la medida que aumentan los estudios y registros al respecto éste cifra sea por lo menos doblada en su frecuencia.
El abuso para con los ancianos ocurre probablemente desde hace siglos, recién en los últimos veinte años han aparecido publicaciones al respecto. Por lo mismo ya no se puede aceptar que este es un tema sea aún desconocido por los miembros del equipo de salud y público en general. Adquiere, además, cada día mayor relevancia por el número creciente de personas afectadas y por las consecuencias inherentes que estos malos tratos conllevan. Las primeras publicaciones al respecto en el ámbito médico aparecieron en el año 1975 cuando se describió en UK el síndrome del “samarreo del anciano” o “Granny Battering”, demostrándose además que era un problema substancial. La inicial incredulidad respecto a los reportes sobre abuso en el adulto mayor fueron posteriormente reemplazados por un creciente interés sobre el tema. Es así como en USA se ha legislado al respecto y la comunicación de los casos es obligatoria en casi todos los estados cuando el abuso ocurre dentro del hogar y en todos los estados cuando tiene lugar dentro de instituciones.

CARACTERISTICAS GENERALES:

Actualmente sabemos que este síndrome se caracteriza por:
daño físico, emocional o psicológico causado a un adulto mayor en general se produce por acciones deliberadas, pero también por no deseadas la mayoría de los casos se producen en el domicilio y no dentro de las instituciones el anciano que no puede vivir por sí solo, es más vulnerable al maltrato hay descritas varias formas: agresiones físicas, abuso emocional o psicológico, abuso sexual, manipulación económica o negligencia en la mayoría de los casos, los perpetradores de los abusos suelen ser personas conocidas o personas que están en contacto continuo con el individuo dependiente también pueden ser no miembros de la familia que se han convertidos en cuidadores o los llamados cuidadores profesionales el abuso por parte de un cuidador puede estar alimentado por una psicopatología previa (una necesidad patológica del perpetrador de controlar a otro ser humano), una violencia transgeneracional, una dependencia también participan otros factores como el estrés, la ignorancia del buen cuidado, la frustración, la desesperación o la incapacidad de proporcionar cuidados apropiados afecta a personas de todos los grupos socioeconómicos
las personas afectadas desarrollan con frecuencia sentimientos insuperables de miedo, aislamiento e ira entre otros el estrés de cuidar a una persona se considera el gatillo y no la causa del abuso en general no hay una causa única sino que son numerosas, complejas e interactúan entre ellas muchas veces existe una situación mutuamente abusiva previamente y por largo tiempo son escasos los reportes espontáneos al equipo de salud, servicios policiales u otros, lo que dificulta aún más su pesquisa y posibles soluciones En Chile no existe una legislación específica sobre abuso o maltrato en el adulto mayor y prácticamente no se conocen registros, ni estimaciones de la dimensión de este problema. Este tema ha ido tomando importancia en distintos países del mundo, ya en 1986 se realizaron las primeras reuniones multidisciplinarias en Israel donde se trabajó en torno al estrés, conflictos y abusos en el adulto mayor. En USA según estudios realizados en la Universidad de Hampshire, cada año, alrededor de 1.000.000 de americanos de edad
avanzada son lesionados físicamente o que sufre apremio psicológico o abandono por algún miembro de la familia.
En Chile, como se mencionó anteriormente, esta información no llega al Servicio Médico Legal, ya que para ello debe existir de por medio una denuncia, pero sí deben conocer casos de maltrato, abuso o negligencia que muchas veces llegan a los servicios de urgencia de los hospitales, y es ahí donde los clínicos deben sospechar este tipo de acciones a través de los diagnósticos de presentación más comunes que ocurren en los pacientes geriátricos.
El abuso, produce una variedad de patologías no evidenciables a primera vista. También se puede asociar a varias condiciones muy comunes en los pacientes geriátricos (P. Ej. : inanición, problemas de dinero, lesiones, aislamiento, deshidratación, insomnio), o con la depresión y otros tipos de manifestaciones psiquiátricas. Además hay enfermedades que se ven frecuentemente en los niños, también puede presentarse en la población geriátrica como las quemaduras, fracturas, equimosis, fobias, negligencia higiénica, polifarmacia, incumplimiento de los tratamientos en un paciente dependiente y por el aislamiento social.
Lamentablemente, no siempre es el médico la persona del equipo de salud que está con mayor frecuencia en contacto con este tipo de situaciones, restándole fuerza a una mejor evaluación o control.

Abuso o maltrato en el adulto mayor. Recuperado el 06 de Noviembre de 2013 de, http://escuela.med.puc.cl/publ/manualgeriatria/PDF/AbusoMaltrato.pdf

lunes, 4 de noviembre de 2013

EL ADULTO MAYOR Y LAS PROBLEMÁTICAS DERIVADAS, UN DESAFÍO PARA LA EDUCACIÓN.

Una de las características más sobresalientes de nuestra época es el Cambio derivado
principalmente, de los avances científicos y tecnológicos y su aplicación a la vida del hombre. El uso de la interdisciplina ha acelerado considerablemente el Cambio produciendo importantes modificaciones a la vida en sociedad en periodos relativamente breves.
La aplicación de los avances científicos y tecnológicos a la medicina y el mejoramiento de las condiciones de vida de la población constituyen factores principales de la prolongación de la vida del ser humano. Si a ello agregamos los programas de control de la natalidad resulta en una modificación importante de la composición etaria de la población.
El hecho de que los países en desarrollo como el nuestro, se nutran rápidamente de los avances científicos y médicos de los países desarrollados, han permitido que, contrariamente a lo ocurrido en estas últimas naciones, la prolongación de la vida y en consecuencia, el envejecimiento de la población se haya producido en un periodo mucho más breve que en Europa y América del Norte.
Esta transformación etaria de la población casi ha sorprendido a una sociedad con una imagen de juventud como la nuestra, y sólo en los últimos quince o veinte años el tema del Adulto Mayor ha pasado a ser parte de la preocupación pública. En los últimos tiempos se han multiplicado diversas iniciativas de muy variada índole y orientación, públicas y privadas, con fines de lucro o programas sociales, destinadas a atender al creciente grupo de Adultos Mayores, a través de actividades que les permitan conservarse sanos y sentirse útiles, para no convertirse en una pesada e inútil carga social. Parte importante del tratamiento de este problema social 10 constituye el cambio en la percepción cultural de la vejez, lo que implica un cambio de actitud hacia esta etapa de la vida, tanto de las generaciones más jóvenes, como de los mismos Adultos Mayores. Hoy se observan distintas imágenes y comprensiones del Adulto Mayor como integrante de la sociedad, predominando aún las más tradicionales, aún cuando se realiza un gran esfuerzo para modificar la imagen cultural de anciano.
De hecho hay grupos e instituciones que despliegan esfuerzos para cambiar la percepción pública tradicional del Adulto Mayor -aquella histórica de la abuelita encorvada de moño y anteojos de carey, considerada vieja a los cincuenta años, sentada junto al brasero- o la más moderna, del anciano dependiente y quizás de mal genio y algo marginado de la sociedad. Ejemplos de este esfuerzo lo constituyen los programas de las Municipalidades y otras instituciones, algunas universitarias, que ofrecen cursos de extensión destinados a este segmento social; los estudios e investigaciones sobre las características del Adulto Mayor que comienzan; y otras iniciativas públicas destinadas a sensibilizar a la población y proyectar una nueva imagen del Adulto Mayor.
No obstante, derivado de la celeridad con que ha ocurrido el envejecimiento de la población para la mayoría de la gente parece persistir una percepción pública de inutilidad de Adulto Mayor que lo convierte en un elemento desechable.
No hay duda que el problema depende de una diversidad de variables, pues implica un cambio cultural que siempre es relativamente lento. En esta oportunidad me referiré solo a una de esas variables - la Educación - ¿Cual es la contribución que corresponde a ésta?
La Educación Escolar y el Adulto Mayor.
La Educación formal o escolar que se supone reciben todos en un período de su vida es quizás el instrumento social más eficaz para fomentar cambios culturales continuados.
La creciente complejidad de la sociedad moderna ha obligado a la educación a diversificar el currículo, tanto en sus objetivos como contenidos, e incluir nuevas problemáticas sociales y de otra índole, que aparecen como resultado del avance científico y tecnológico y de la aceleración del cambio social.
No hace mucho tiempo atrás, la acción destructora del hombre sobre el medio ambiente obligó a la escuela a incorporar en su currículo, temáticas relacionadas, de modo de contribuir a un cambio de actitud de la población con respecto a la responsabilidad del ser humano en la conservación de éste. De ahí nació lo que algunos llamaron la Educación Ambiental, que alerta sobre la importancia de conservar el equilibro del hábitat del hombre.
Posteriormente se llamó la atención sobre la necesidad de incluir la dimensión de género en el currículo escolar, de modo de generar actitudes que favorecieran la no discriminación de la mujer en las actividades sociales y así lograr así una sociedad más democrática. y participativa
No obstante, no se trata necesariamente de hacer cursos especiales sobre estos temas, pues ellos constituyen objetivos que cruzan todo el currículo y se instalan en el ambiente escolar cotidiano, ya que las situaciones que pueden producir esos aprendizajes se encuentran en variadas áreas de la vida escolar. Corresponden a lo que la Reforma Educacional actual ha denominado Objetivos Fundamentales Transversales. De acuerdo a la definición de los documentos oficiales, éstos "refuerzan los propósitos generales y comunes del sistema escolar; cruzan los diferentes sectores disciplinarios del currículo y encuentran expresiones propias y específicas de la juventud".
Hoy corresponde agregar otra preocupación derivado de las consecuencias del cambio como lo es la prolongación de la vida, hecho que, como ya se ha dicho, ha dado por resultado un aumento considerable de la población de Adultos Mayores, la cual debe ser integrada creativamente a la vida en sociedad ya la cotedaneidad.
Pero, como ya lo hemos expresado, no se trata de incorporar una asignatura sobre el tema, ni de hacer clases sistemáticas sobre el mismo. Tampoco, de concientizar a los alumnos para que desde chiquitos se preparen para ser viejos, sino más bien de aspirar a cambiar la imagen de la vida, considerar sus etapas o ciclos vitales, cada uno de los cuales debe vivirse y dentro de ese contexto, comprender a la ancianidad como una etapa nonnal de proceso de vida. En suma, se trata de cambiar la percepción cultural del adulto mayor, tanto de la sociedad toda como, de los mismos Adultos Mayores.
Dentro de este contexto lo principal es generar dentro de las actividades escolares una actitud positiva frente a la ancianidad, lo cual implica a su vez, una actitud general que empapa el medio escolar. Requiere desarrollar conductas que permitan valorar la relación entre jóvenes y ancianos y los beneficios que puede traer esta relación a cada uno de ellos.
Las actitudes frente a distintas situaciones se aprenden por socialización, primero en su grupo inmediato al que se agregan después otros agentes de socialización, la propia escuela, los medios de comunicación y otras instancias. Desde pequeños influyen en estos aprendizajes el grupo familiar, sus amiguitos, es decir el grupo de sus iguales, y las actividades que realizan con ellos y con los adultos.
Los cuentos, las ilustraciones que se presentan a los niños, los programas infantiles de televisión, van mostrando experiencias que generan imágenes culturales sobre las personas. Si el cuento presenta una anciana encogida e inmóvil frente a la estufa, o a otra exigente, mal genio y que todo lo encuentra malo, o a un abuelo cascarrabias y no se muestra una contraparte positiva de los personajes, la imagen de anciano que percibe el niño seguramente será de una persona de la cual más vale alejarse.
Otros con experiencias distintas pueden tener una imagen de abuelo cariñoso, entretenido, que cuenta cosas curiosas. En fin los estudiantes llegan a la escuela con imágenes positivas o negativas de la ancianidad y ésta debe tratar de influir para cambiar la negativa y enriquecer la positiva, pero siempre deberá considerar la imagen inicial. Es importante que los niños conversen, opinen sobre las imágenes que tienen ellos en comparación con las de sus compañeros. La participación es esencial para iniciar cambios de actitudes. Sobre la base del relato de las experiencias de los alumnos o usando una historia ficticia que ellos puedan unir con sus experiencias se puede motivar una discusión de distintas situaciones.
Quizás, al igual que se han revisado los textos de estudio para identificar en que medida aparecen situaciones en que se presentan actitudes tradicionales con respecto a la discriminación social de la mujer favoreciendo así actitudes discriminatorias o auto discriminatorias en los alumnos, debería realizarse un estudio semejante de textos y material didáctico para determinar la medida en que estos favorecen la formación de una imagen cultural tradicional del anciano sano que no corresponde a la sociedad actual.
También pueden usarse algunos de los contenidos de los programas regulares de asignatura para sensibilizar sobre la relación entre jóvenes y mayores y generar una reflexión al respecto.
Por ejemplo, en Ciencias Sociales, es posible referirse al tema de la familia en distintos períodos históricos y las características de la relación entre generaciones, lo cual puede generar un intercambio de opiniones de los alumnos que se proyecte a la situación presente. En el área de Ciencias Naturales se pueden hacer referencias al envejecimiento biológico o en Lenguaje y Comunicación, entre otros, incluir ejemplos de la Literatura que involucren a ancianos, contenidos que también pueden motivar discusiones de grupo con participación de los alumnos.
Por otra parte, las actividades generales, tales como Consejos de Curso, orientación de grupo, talleres, grupos de discusión, proyectos y otros constituyen instancias en que es posible no sólo discutir estos temas, sino sistematizar algunos de los aprendizajes logrados a través de la discusión de sus experiencias que se han señalado anteriormente.
Dentro del contexto presentado es deseable esperar que los estudiantes logren:
-Percibir el envejecimiento como parte de una proceso de vida que tiene varias etapas o ciclos vitales;
-Percibir que los Adultos Mayores no constituyen individuos desechables sino que pueden y deben ser integrados a la sociedad;
-Percibir que la ancianidad implica el deterioro de algunas capacidades, principalmente físicas, pero que éstas se compensan, en parte, por la experiencia de vida acumulada en forma enriquecedora;
-Percibir que la forma en que se viven esas últimas etapas de la vida está relacionadas con la forma en que se han vivido las etapas anteriores.

Salas, E. (2013). El adulto mayor y las problemáticas derivadas, un desafió para la educación. Recuperado el 31 de Octubre de 2013 de, http://www.gerontologia.uchile.cl/docs/emma_1.htm

viernes, 1 de noviembre de 2013

Jubilación: información clave para ayudar a decidirse

En el caso de optar por un retiro programado, es necesario saber que en esta modalidad el afiliado mantiene la propiedad de sus fondos y la pensión se recalcula anualmente.

Postergar la jubilación para muchos es una forma de posponer la vejez, ya que acogerse a “retiro” podría ser sinónimo de inactividad. Por eso, ante la disyuntiva de seguir trabajando o acogerse al retiro, varios eligen la primera alternativa, no obstante,  no hay que ser muy astuto para detectar la falacia de este pensamiento.
Existen aquellos que disfrutan de su vida activa y aman su trabajo a quienes no les interesa jubilarse. Sin embargo, forman parte de un  grupo de gente privilegiada y está muy lejos del común de los trabajadores, a los que ante la tarea diaria de trabajar preferirían no hacerla y serían dichosos de detener esta rutina.
El tiempo de jubilar
Jubilación
Imagen: Francisco Correa
Existen varias opciones para la jubilación.
La legislación chilena establece que durante la vida laboral de los trabajadores, se debe cotizar obligatoriamente para un Fondo de Pensiones administrados por una AFP, un porcentaje de la remuneración imponible equivalente al 10% con un tope de remuneración  de 67,4 UF mensuales para el año 2012.
Los dineros acumulados en este fondo de pensiones, que tiene la característica de ser  individual para cada imponente, al momento de jubilar son usados para su financiamiento. Las pensiones podrán concretarse a través de la elección de modalidades siendo dos las principales:
a)     Dejar el capital acumulado en la AFP para que esta institución determine el pago de la pensión, modalidad llamada “Retiros Programados”.
b)     Con los fondos acumulados contratar en una compañía de seguros una “Renta Vitalicia”, que calcule un monto de pensión constante durante todo el período de pensionado.
En el caso de optar por un retiro programado, es necesario saber que en esta modalidad el afiliado mantiene la propiedad de sus fondos y la pensión se recalcula anualmente considerando en el cálculo los fondos que tiene, las tablas de expectativa de vida (fijadas por ley) y una tasa de interés también fijada por la normativa vigente.
Con el cálculo de la pensión máxima definida por la A.F.P. cada trabajador puede fijar una jubilación menor con el fin de evitar que sus fondos se agoten, siempre que se cumpla con el mínimo legal que es un 150% de la pensión mínima garantizada por el Estado.
A partir del 2009 se introducen cambios que afectan principalmente a estas tres variables consideradas en el cálculo de los retiros programados, las modificaciones son las siguientes:
1. Se establece la aplicación de tasas de interés muy conservadoras al principio del período y crecientes en el tiempo que son definidas anualmente por la Superintendencia de Pensiones (SP).
2. Se introducen cambios en las tablas de mortalidad que definen la probabilidad de vida de hombres y mujeres (siendo distintas) a partir de la edad presente. Dichas tablas definen año a año la esperanza de vida y permiten calcular por cuántos años más hay que proyectar la pensión.
3. Finalmente se incorpora una nueva metodología de proyección considerando los dos factores anteriormente mencionados. Se define una pensión menor que la que podría considerarse razonablemente esperable, esto con el propósito de formar  un fondo de reserva para el pago de pensiones futuras y evitar que el fondo se extinga en un determinado momento.
La otra modalidad se refiere a la Renta Vitalicia (RV), que está fundada en la opción para transferir el capital ahorrado a una compañía de seguros y contratar una renta vitalicia. La renta ofrecida por las compañías puede ser simple o con períodos garantizados que van de 1 a 20 años, que considera la continuidad de pago del 100% de la  pensión a los beneficiarios sobrevivientes o a quien hubiese estipulado en la póliza, en el caso de la muerte del pensionado antes de cumplido el periodo garantizado.
Al contratar una renta vitalicia, la aseguradora, hasta antes de la reforma previsional, podía cobrar hasta un 2,5% del fondo destinado para la renta como comisión. Ahora se bajó a un 2% y se le puso un tope de 60 UF.
Adicionalmente existe un sistema combinado de las dos modalidades descritas partiendo el periodo de la pensión con retiros programados y terminando con renta vitalicia.
La jubilación es una responsabilidad individual, si quieres asesoría elige responsablemente y así te asegurarás de tomar la mejor opción.
Perez, S. (2012). Jubilación, información clave para ayudar a decidirse. Recuperado el 31 de Octubre de 2013 de, http://www.guioteca.com/adulto-mayor/jubilacion-informacion-clave-para-ayudar-a-decidirse/